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La Wikly

Emilio Doménech

42 episodes

May 5, 2021

🔥 La violencia se dispara en Estados Unidos: ¿qué está pasando? 

5 de mayo | Nueva York

Hola, maricoper. Un año más violento.

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El talento se maúlla. Bienvenido a La Wikly.

vía U.S. Marshals Service Office of Public Affairs (Flickr)

Lo importante: Conforme Estados Unidos sale del túnel pandémico, una escalada en el número de crímenes violentos enturbia la esperanzadora campaña de vacunación nacional.

¿Pero cómo de grave es la situación y qué pueden hacer los gobiernos a nivel federal, estatal y local para aplacarla?

Las tasas de homicidio están aumentando en ciudades grandes y pequeñas, presagiando lo que probablemente será un verano más violento después de un 2020 ya de por sí difícil.

Y complicando también la recuperación de las urbes más afectadas tras más de un año de pandemia.

Una muestra de 37 ciudades con datos disponibles para los primeros tres meses de 2021 recopilados por el analista de delitos Jeff Asher indica que los asesinatos aumentaron un 18 por ciento con respecto al mismo período en 2020.

Sí, los tres meses previos al confinamiento. Porque todo lo que vino después fue horrible:

Algunos ejemplos clave de las grandes urbes estadounidenses:

NUEVA YORK. Según registros del Departamento de Policía, el índice general de delitos aumentó un 2,4% en comparación con marzo de 2020, impulsado por un aumento del 36% en los asesinatos y un 76,8% en incidentes que incluyen disparos.

La lucha contra la violencia armada en la ciudad de Nueva York sigue siendo un enfoque central para el NYPD, que también ha percibido un aumento en la cantidad de arrestos por armas de fuego.

WASHINGTON D.C. Los datos de la policía de D.C. informan que el 2021 está teniendo un aumento del 43 por ciento en la tasa de homicidios con respecto al mismo periodo en 2020.

Lo cual se agrava si consideramos que ya los datos de 2020 representaban el máximo registrado en los últimos 16 años.

"Con demasiada frecuencia hay hombres jóvenes [muertos], mujeres jóvenes que son secuestradas demasiado pronto. Y nos volvemos complacientes, nos volvemos insensibles... y estamos normalizando que la gente sea asesinada a tiros", declaró Darrell Gaston, ex-Comisionado Asesor de Vecindarios en D.C. y cuyo ahijado de 15 años fue asesinado a tiros en 2018.

ATLANTA, GEORGIA. La policía de la ciudad ha investigado en lo que va del año al menos 32 homicidios, un aumento del 60 por ciento con respecto a este mismo periodo el año pasado.

La alcaldesa Keisha Lance Bottoms dio un discurso el mes pasado priorizando la necesidad de aplacar esta coyuntura cuando anunció un plan para contratar a 250 nuevos agentes de policía.

Sin embargo, el aumento de violencia armada no ocurre solamente en los condados metropolitanos; se trata de una tendencia que también se ha propagado más allá de los suburbios.

No olvidemos que fue en Atlanta donde se produjo el pasado marzo un tiroteo masivo en tres salones de spa que dejó un saldo de ocho víctimas mortales (seis de ellas, de ascendencia asiática).

OAKLAND, CALIFORNIA. El recuento de homicidios hasta el 10 de abril —el día mayor mortalidad en la ciudad con un total de cuatro muertes— ascendió a 44 víctimas; eso es un asesinato cada tres días.

La policía y los activistas culpan del aumento a dos secuelas de la pandemia: un aumento de las armas de fuego en las calles y una reducción de los programas de prevención de la violencia que dependen del contacto personal.

También ha sido difícil para el Departamento de Prevención de la Violencia de Oakland reunirse con las familias de las víctimas para brindar apoyo en casos de trauma e intervenir a tiempo antes de que los amigos de las víctimas busquen venganza.

La mayoría de las víctimas son hombres negros o latinos de entre 20 y 30 años muertos en tiroteos.

Residentes de la zona aseguran que muchas de las víctimas fueron alcanzadas por una bala perdida o quedaron atrapadas en fuego cruzado.

LOUISVILLE, KENTUCKY. Durante los tres primeros meses del año, Louisville reportó 47 homicidios y eso sin contar los más de 100 tiroteos sin víctimas mortales.

Si la tendencia continúa, este año podría estar en camino de batir el récord de 173 homicidios y más de 580 tiroteos no-mortales de 2020.

"Si no hay intervención en el nivel preescolar, y al menos hasta el nivel de la escuela secundaria, entonces nos estamos engañando. No vamos a cambiar esto en los años de la escuela secundaria" dijo Christopher 2X, activista  de la comunidad.

KANSAS CITY, MISSOURI. La policía ya investiga el homicidio número 50 en lo que va de año. Ya en 2020 rompieron récord con un total de 182 asesinatos a lo largo del año. Si la tendencia se mantiene, esa cifra va camino de superarse en este 2021.

Más del 60 por ciento de las víctimas de este año tienen entre 17 y 34 años. Y según el Departamento de Policía de Kansas City, la principal causa conocida de estos homicidios se relaciona con discusiones/peleas.

Por qué tanta muerte

La tendencia era buena. Los delitos violentos llevaban años cayendo de forma drástica desde los años 90, aunque no parece que esté clara la explicación de por qué.

Aún menos se puede encontrar ninguna explicación evidente sobre por qué han aumentado tan dramáticamente en los últimos 16 meses.

Todavía no se han alcanzado las fatídicas cifras de los 90.

Sin embargo, en Axios y Vox extraen algunas conjeturas basándose en publicaciones recientes y opiniones de expertos que han atajado el tema:

COVID-19. El papel de la pandemia y sus efectos en la ansiedad de la sociedad. Colapso económico, aumento del desempleo, cierre de escuelas presenciales y retirada de muchos programas de prevención de la violencia, entre otros.

No obstante, los delitos contra la propiedad como los robos han continuado en descenso. Y tampoco existe una conexión clara, en términos históricos, entre periodos de inestabilidad económica y las tasas de homicidio.

Medidas pandémicas. La presencia del COVID-19 también ha implicado un retroceso generalizado de la acción policial y el cierre de algunos tribunales.

Algo que sí ha podido contribuir a que se produjeran más homicidios —y a que se resolvieran menos.

Venta de armas. En 2020, se registró un aumento histórico en la compra de armas de fuego, particularmente entre aquellos que compraban su primera arma, sumándose a un arsenal nacional ya desbordado.

La creciente polarización política. Tampoco cabe restar importancia a los Estados Unidos que dejó Donald Trump —y que tuvo su punto culminante con el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021.

Menos policía. Desde 2014, la oleada de protestas de Black Lives Matter provocó que departamentos de policía de todo el país redujeran su presencia y actuación en numerosas comunidades conflictivas.

Y la falta de confianza derivada de muertes como las de Michael Brown en 2014 o George Floyd en 2020 pudo provocar también que los ciudadanos prefirieran tomarse la justicia por su cuenta.

Ambos factores pudieron tener como consecuencia un aumento de la violencia.

El verano más violento

Las previsiones apuntan a un verano violento en las calles de EEUU a la vista de que los homicidios ya parecen estar superando el pico del pasado año.

Por si fuera poco, las tasas de homicidios suelen repuntar en verano, cuando el buen tiempo saca a más gente a la calle.

¿Y qué hacer? Es difícil atajar un problema tan grande, extendido y creciente si el diagnóstico no es bueno (o definitivo). Y menos en un contexto en el que la policía carece de la confianza de una parte importante de la población.

Especialmente, en comunidades afroamericanas donde el salto de violencia es muy destacado.

En Vox, repasan medidas concretas como un aumento de la presencia policial en zonas de alto conflicto, recursos y prioridad para civiles miembros de comunidades afectadas o programas de apoyo y sanciones que ponen el foco en grupos violentos concretos.

¿El problema? Que gran parte de las ideas que plantean los expertos requieren una vuelta a la normalidad prepandémica en la que el contacto personal pueda retomar protagonismo.

La solución que menos gusta escuchar entre la izquierda es la de aumentar los recursos y la presencia de la policía si no hay reformas de por medio, pero las reformas requieren de tiempo, de sistemas de prueba-error y de resultados probados.

Y la escalada de violencia quizá no se pueda permitir planteamientos tan ambiciosos, especialmente si requieren probar alternativas a la policía.

¿Desea saber más? En CNN tienen un reportaje que explora en profundidad algunas de las teorías sobre el aumento del crimen que hemos tocado en esta newsletter. Y en Vox tratan la reforma policial a través de un libro que propone una nueva visión del problema de la violencia urbana en EEUU.

🎬 Una recomendación

Con la colaboración de Filmin

El año más violento es una película de J.C. Chandor protagonizada por Jessica Chastain y Oscar Isaac. Ambientada en el invierno de 1981, uno de los más violentos en toda la historia de la ciudad de Nueva York, sigue la pista de un hombre inmigrante que aprovecha la coyuntura de violencia, corrupción y decadencia neoyorquinas para expandir su negocio.

El filme de Chandor responde casi a la perfección a ese cliché del thriller a fuego lento, lo cual puede llegar a desesperar en algún tramo. Pero las recompensas son también destacadas: los coletazos de violencia, la exploración de la ambición y el sueño americano en un contexto histórico muy determinado o la angosta atmósfera que construye el cineasta en ese Nueva York amarillento y tétrico (tremenda la fotografía de Bradford Young).

Pero son las interpretaciones las que hacen que El año más violento de verdad pegue un salto de calidad extra. Chastain está tremenda con un personaje femenino que en este género estamos menos acostumbrados a ver, pero es Isaac el que controla el ritmo de la película. Sin arriesgarme demasiado, es la mejor interpretación de su carrera hasta ahora. ¡Y he visto el baile de Ex Machina!

El año más violento está disponible en Filmin.

🎤 Un vídeo para aplaudir al Madrileño

Los Tiny Desk Concert llevan desde 2008 siendo uno de los programas musicales emblemáticos de NPR, la cadena de radio estadounidense (en gran parte) pública.

El concepto nació después de que el presentador Bob Boilen y el productor Stephen Thompson, ambos de NPR, fueran a un concierto de la cantante de folk Laura Gibson en Austin, Texas, y abandonaran el bar en el que se estaba celebrando porque no podían escuchar la voz de la artista entre el barullo de los presentes.

Lo que le propusieron a Gibson fue cantar en el despacho de Boilen mientras la grababan. El resultado tuvo éxito y ahí comenzó una franquicia que ya cuenta con cientos de ejemplos.

Por Tiny Desk Concert han pasado Alicia Keys, BTS y, más recientemente, el español C. Tangana acompañado de su familia y de estrellas como Kiko Veneno, La Húngara o Antonio Carmona, de Ketama.

Con motivo de la pandemia, NPR está haciendo versiones desde casa en vez de en los estudios de la emisora, lo que ha posibilitado que C. Tangana se haya montado un inspirado concierto durante la sobremesa.

Su madre y su tía están en la esquina bailando y cantando como las que más.

Es un concierto puto increíble, la verdad, y la versión que interpretan de ‘Los tontos’ es instantáneamente icónica.

😆 Quitándole la gracia

Josh Swain es un estudiante de ingeniería civil de 22 años que en abril de 2020, aburrido por estar confinado en casa con motivo de la pandemia, decidió crear un chat grupal en Facebook repleto de gente llamada como él: “Probablemente os estéis preguntando por qué os he juntado a todos aquí hoy”.

“¿Porque todos compartimos el mismo nombre”, preguntó otro Josh Swain.

El Josh Swain original contestó una vez más: “Exactamente. El 24 de abril de 2021 a las 12 del mediodía, quedemos en estas coordenadas, luchemos y quien gane se quedará con el nombre. Todos los demás deberán cambiarse el nombre. Tenéis un año para prepararos. Buena suerte”.

Swain compartió capturas de la conversación en Twitter y el tuit se hizo viral.

A lo largo del siguiente año, un poco a lo meme del Asalto al Área 51, usuarios en Twitter y Reddit hicieron multitud de memes al respecto. Por ejemplo:

vía Reddit

vía Reddit

Conforme más se acercaba la cita, la expectación se disparó hasta tal punto que el Josh Swain original publicó un comunicado oficial con los detalles del evento. Todos los Josh participantes tenían que asistir con churros de piscina para pegarse de leches.

Y la cosa tuvo… bastante éxito:

¿Y quién ganó? Primero, dos organizaciones benéficas promocionadas por el Josh Swain original aprovechando la popularidad de la pelea.

Y después, un niño de 5 años ahora llamado Little Josh que fue coronado en este absoluto momentazo por el que debemos dar las gracias a la existencia de internet:

Y para terminar, no lo busques que nos conocemos:

vía Reddit

Hasta la semana que viene,

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Apr 21, 2021

🇦🇫 Cómo entender la retirada de tropas estadounidenses de Afganistán 

21 de abril | Nueva York

Hola, maricoper. Es hora de marchar.

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Muy acertado análisis millennial. Bienvenido a La Wikly.

vía The U.S. Army (Flickr)

🇦🇫 Adiós, Kabul

Lo importante: El presidente estadounidense Joe Biden anunció la semana pasada que Estados Unidos retirará todas sus tropas de combate de Afganistán antes del próximo 11 de septiembre, meses después de la fecha firmada por Trump con los talibanes.

La fecha marcará el 20 aniversario de los atentados terroristas contra las Torres Gemelas.

Biden rechaza así las presiones del Pentágono, desde donde querían mantener las tropas hasta que las fuerzas afganas fueran capaces de mantener la estabilidad en un país afligido por la corrupción, la violencia y la presión de las ofensivas talibanes.

Pero el presidente estadounidense no quiere amarrarse a un objetivo difuso que administraciones previas han sido incapaces de alcanzar.

Entonces, ¿de dónde viene todo esto? ¿Por qué están Afganistán y EEUU en esta situación? ¿Cómo encaja la decisión de Biden en el actual contexto político y militar tanto en Oriente como en casa? Vamos a ello.

En tiempos fríos…

Estados Unidos tiene presencia en el territorio desde los años 70, cuando Afganistán sirvió como otro de los escenarios de disputa en el contexto de la Guerra Fría.

Los partidarios de la doctrina Reagan vieron en el conflicto de Afganistán una nueva posibilidad para forzar a la URSS a retirar su influencia de este sector.

También, para desgastarla con un enfrentamiento prolongado que haría de paralelo reivindicador tras la humillación sufrida en Vietnam.

Después de 11 años de guerra, las últimas unidades soviéticas abandonaron Afganistán con un balance de 1 millón de afganos muertos y una tercera parte de la población refugiada en el extranjero —principalmente, Irán y Pakistán.

La retirada de las tropas soviéticas, sin embargo, no se tradujo en el cese de conflictos. Afganistán dejó de ser un escenario de la Guerra Fría para convertirse en el campo de batalla de numerosos intereses regionales.

En este contexto, el islamismo radical y el terrorismo islamista encuentran el caldo de cultivo perfecto para sembrar un futuro de incertidumbre y violencia desproporcionada.

La caída de la capital Kabul en manos de los talibanes* en 1996 volvió a concentrar la atención internacional en el país, hecho que no se había advertido por años desde la salida de las tropas soviéticas.

*Los talibanes, grupo integrado en sus orígenes por habitantes de etnia pastún del sur del país, más concretamente de las provincias de Helmand y Kandahar. 

Surgieron con fuerza en agosto de 1994 e impusieron una forma extrema de control social en nombre de la religión intentando crear su versión de una sociedad islámica moldeada a la medida de las enseñanzas del Corán.

Estados Unidos se integra en el conflicto tras acusar a Afganistán de ocultar en su territorio a Osama Bin Laden, fundador y líder de la red terrorista Al-Qaeda, mediante un bombardeo a instalaciones afganas.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas anuncia en noviembre de 1999 la imposición de sanciones contra el régimen talibán a raíz de que este rechazara entregar a Bin Laden para su procesamiento judicial.

Cabe recordar, Estados Unidos es uno de los cinco miembros permanentes con derecho a veto de este órgano, lo que le da una posición inamovible de autoridad respecto de las resoluciones que se emiten.

Tras los atentados terroristas del 11-S, se volvió a exigir al gobierno talibán la entrega de Bin Laden, acusado como responsable del ataque terrorista.

George W. Bush, entonces presidente estadounidense, forja entonces una amplia coalición internacional contra el terrorismo islámico y autoriza una ofensiva militar conocida como la Operación Libertad Duradera.

El régimen talibán siempre ha afirmado que el terrorista había desaparecido y que no era posible encontrarlo.

Dada la resistencia del gobierno talibán a entregar a Bin Laden, fuerzas estadounidenses y británicas inician el 7 de octubre de 2001 el bombardeo de objetivos estratégicos afganos.

Durante el siguiente mes de noviembre, la Alianza del Norte —grupo opositor en Afganistán respaldado por la comunidad internacional— acelera su ofensiva terrestre y ocupa de forma sucesiva las principales ciudades pasando a dominar dos terceras partes del país.

Paralelamente a este avance, a los bombardeos aliados y al paulatino repliegue talibán, las fuerzas estadounidenses inician en la zona meridional del país las operaciones de búsqueda de Bin Laden.

Finalizadas las tensiones entre las diferentes facciones emana un gobierno provisional patrocinado por la comunidad internacional y, especialmente, por EEUU.

A través de Naciones Unidas se autoriza la presencia de dos fuerzas “pacificadoras” encargadas de establecer la seguridad en el territorio afgano: la Operación Libertad Duradera (EEUU) y la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), dirigida por la OTAN.

Paralelamente a los acuerdos económicos y políticos que buscan garantizar un ejército nacional y soberanía constitucional en el país, los Jefes de Estado y de gobierno de la OTAN deciden incrementar las tropas desplegadas por la organización en Afganistán.

 Pasan de 6.500 soldados a 10.000 antes de las elecciones afganas de 2004.

¿Por qué después de todo este tiempo Afganistán continúa representando un valor estratégico? Principalmente, por su condición de “país-puente” entre Occidente y las exrepúblicas soviéticas, lo que lo convierte en paso obligado de oleoductos y gasoductos con destino a India y Europa.

En este sentido, Pakistán es otra pieza clave en la estabilidad de la región debido, entre otras cosas, a que la porosa frontera que comparte con Afganistán sirve como base de operaciones a la insurgencia más radical.

Promesas incumplidas

En ese contexto, la retirada de las tropas de EEUU de Afganistán es un tema que ha estado muy presente en la última década. ¿Se quedan por ese valor estratégico? ¿Por el carácter desestabilizador que podría generar su salida?

Tanto Barack Obama como Donald Trump prometieron a lo largo de sus presidencias la retirada de las tropas estadounidenses del país asiático.

Sin embargo, sus decisiones en la presidencia se tradujeron, en algunos casos, en un aumento de la presencia militar estadounidense.

Barack Obama

Hace una década, la administración Obama vivía un intenso debate interno sobre la política a adoptar en relación al país afgano.

En 2009, la presencia militar de EEUU en Afganistán aumenta tras el anuncio del recién elegido presidente de enviar más de 17.000 tropas para combatir la insurgencia talibán tanto en Afganistán como en la vecina Pakistán.

En aquellos años, el país afgano se encontraba en un contexto de creciente inseguridad e insurgencia.

Para finales de 2009, y pese a una reducción simultánea de la presencia militar en Irak, Obama envía a Afganistán 30.000 soldados más, elevando el montante total de tropas en Afganistán hasta casi 100.000.

En 2010, se celebra la Conferencia de Londres para Afganistán en la que los países participantes acuerdan el traspaso gradual de responsabilidades hacia el gobierno afgano.

Los primeros pasos hacia una retirada del país se dan a partir de 2011 y, sobre todo, de 2013, cuando Obama anuncia la retirada de 34.000 soldados.

Durante estos años, se va produciendo una retirada gradual de tropas del país motivada por la duración del conflicto y el creciente hartazgo de la población estadounidense a la guerra.

Entre 2015 y 2016, los nuevos planes de retirada de Obama dejan el contingente militar norteamericano por debajo de las 10.000 unidades con el objetivo de entrenar al ejército afgano en operaciones de contraterrorismo y contrainsurgencia.

Donald Trump

La llegada de Trump a la presidencia de EEUU, quien había prometido la retirada de tropas de Afganistán en campaña, no supone un cambio inmediato.

Trump ni abraza ni repudia enteramente la misión estadounidense en el país afgano, lo que deriva en una política errática y sin una estrategia clara.

Durante los primeros años de su administración, la presencia militar de EEUU en el país asiático se mantiene o incluso aumenta. Para 2018, el contingente militar había sido reforzado hasta los 14.000 soldados.

A partir de 2019, su administración inicia rondas de contactos y negociaciones con los talibanes buscando un fin al conflicto.

En 2020, Trump autoriza una retirada parcial que reduce la presencia militar de EEUU hasta 4.500 soldados.

Finalmente, Trump desata la polémica al final de su mandato al anunciar la retirada total de EEUU de Afganistán para mayo de 2021.

El anuncio tiene lugar después de que se confirme la derrota de Trump en las elecciones del 3 de noviembre y con el proceso de transición a la administración de Biden ya en marcha.

Trump recibe críticas por tomar ese tipo de decisiones durante el periodo conocido como del pato cojo (lame duck) antes de la toma de posesión de Biden.

Y cabe sumar el contexto de las acusaciones de fraude electoral que hicieron más difícil las comunicaciones entre los equipos de seguridad nacional de Trump y Biden.

Lo de siempre

La herencia. Biden heredaba una situación complicada con Afganistán, aunque con las tendencias claras: la presencia militar está cada vez menos justificada y los estadounidenses la entienden menos.

Mientras tanto, los afganos viven en un caos de poder constante entre los talibanes que quieren la salida estadounidense, el gobierno que pide el apoyo estadounidense para evitar una ofensiva de esos mismos talibanes…

… y la corrupción y violencia rampantes a lo largo y ancho del país. Por eso son muchos los que temen lo que puede provocar la salida de EEUU.

Vacíos de poder como el que puede provocar la salida de EEUU de Afganistán tienen un historial problemático, pero casi como cualquier intervención extranjera en un país lejano al de los intervencionistas.

Vietnam, Corea, Libia, la propia Afganistán e Irak, con suma probabilidad el ejemplo que más miedo le da a Biden.

Los vacíos de poder de Irak, en parte por la salida de EEUU, y de Siria, tras la Primavera Árabe, dejaron un panorama idóneo para el nacimiento y la proliferación del Estado Islámico.

¿Pero justifica el miedo a un nuevo Estado Islámico, o a que los talibanes gobiernen con mano de hierro sobre Afganistán, la presencia indefinida de tropas estadounidenses en el país?

La conclusión de Biden, y una que ya sacó Trump pese a las prisas que se dio para sacar a las tropas antes de ceder la Casa Blanca, es un contundente no.

Que haya aplazado la actuación hasta el 11 de septiembre parece una honesta forma de cuadrar la estrategia con aliados afganos e internacionales para que el movimiento no sea excesivamente brusco.

Falta ver si se compromete a esa fecha límite, pero es un día demasiado icónico como para romper la promesa.

A nivel político, Biden no se puede arriesgar a que Trump o cualquier otro rival republicano en 2024 le eche en cara haber perpetuado la guerra en Afganistán como hubiera hecho cualquier otro demócrata intervencionista elitista a lo Hillary Clinton.

Y sí, es la misma razón por la que Biden está exportando menos vacunas que otros aliados y rivales geopolíticos: evitar potenciales críticas futuras del nacionalismo republicano.

En resumen: “Céntrate en los estadounidenses, idiota”.

¿Desea saber más? The New York Times tiene un buen reportaje sobre las reacciones en Afganistán por parte de algunas mujeres del país, muchas de ellas temerosas de que una toma del poder por parte de los talibanes ponga fin a los avances en sus libertades en las últimas dos décadas. Este repaso fotográfico también merece mucho la pena.

🎬 Una recomendación

Con la colaboración de Filmin

A War (Una guerra) es una película danesa dirigida por Tobias Lindholm. Estuvo nominada al Oscar a Mejor Película de habla no inglesa en 2015. Un año antes, las fuerzas militares de Dinamarca se retiraron de Afganistán tras formar parte de ISAF durante los 13 años previos.

Este thriller dramático retrata la experiencia de un grupo de soldados daneses a través del comandante Pedersen, un oficial que tiene que tomar una decisión imposible en un contexto difícil de comprender: por qué siguen estos europeos con uniforme militar y rifles de asalto enfrascados en un conflicto que les queda tan lejos.

Con un tono abiertamente antibelicista, Lindholm sabe hacer ver lo difícil que es justificar la presencia militar danesa en territorio afgano. Lo logra a través de ejemplos que no se hacen demasiado evidentes porque la película no se recrea en la acción. El cineasta en cambio lo consigue con muertes imprevisibles (e innecesarias), enfrentamientos dispersos (y aburridos) con los talibanes, interacciones tensas de los soldados con los locales y un dilema horrible que define la segunda mitad del filme —y que prefiero no especificar en estos párrafos.

No esperes un Paul Greengrass o un Kathryn Bigelow, pero sí una de las mejores películas sobre la Guerra de Afganistán.

A War (Una guerra) está disponible en Filmin.

🤓 Qué están leyendo en…

Washington D.C.: ‘El dilema gigante de los demócratas’ por Holly Otterbein en Politico. (en inglés; 36 minutos).

La carrera senatorial de Pennsylvania de 2022 será uno de los grandes retos demócratas en las elecciones de medio mandato de Biden. Por allí pasa mantener o ampliar la justísima mayoría demócrata en el Senado, de ahí que figuras como John Fetterman estén ya protagonizando perfiles como este de Politico de cara a las primarias del partido en la próxima primavera. La razón del titular, y parte de la tesis del artículo, es que Fetterman es una figura controvertida entre los demócratas. El establishment lo considera un candidato inusual con pocas relaciones dentro del partido, incluso a nivel local o estatal, y con un historial personal algo peliagudo. Que persiguiera a un negro con una escopeta tampoco ayuda. Y para los progresistas no pasa el test de pureza por evitar posicionarse en contra del fracking, una polémica forma de extracción de petróleo y gas natural. Pero que sea una maldita torre de más de 2 metros, calvo y con barba hace difícil no prestarle atención en la superficie. Su historial progresista-populista como alcalde de una pequeña localidad de mayoría afroamericana duramente afectada por el crimen y la crisis económica es lo que le convierte en un candidato impagable para los medios. Falta ver si Fetterman es algo más que imagen y narrativa.

Silicon Valley: ‘En los Locos Años Veinte, los anuncios marcan su regreso’ por Ben Smith en The New York Times. (en inglés; 6 minutos).

Smith detalla las buenas noticias que esperan en los meses venideros a medios de comunicación, especialmente digitales, con motivo del inminente boom económico pospandemia. Los grandes de Silicon Valley que dominan el mercado publicitario, con Amazon y sobre todo Google y Facebook a la cabeza, también tienen visos de crecer de forma destacada este año, pero lo curioso es ver que lo más habitual va a ser cómo miles de empresas intentan vendernos aquello que se suponía que sustituiría a la publicidad: las suscripciones. Y desde plataformas de streaming hasta comida gourmet para perros, el 2021 promete ser un año próspero para que nos convenzan de las montones de suscripciones que nos hacen falta. Eso y volver a viajar, claro.

Hollywood: ‘La obsesión de Sony con los blockbusters está generando revuelo en el imperio de PlayStation’ por Jason Schreier en Bloomberg. (en inglés; 9 minutos).

Tenía previsto hablaros sobre el acuerdo de Netflix y Sony, pero este reportaje de Bloomberg sobre la aparente crisis interna dentro del universo de PlayStation me ha parecido tremendo. El resumen es que la obsesión de Sony con los títulos AAA como Uncharted o God of War está minando la moral de los equipos creativos de la familia PlayStation. Son tantos los recursos que necesitan videojuegos como The Last of Us que hay estudios pequeños de Sony que acaban siendo solo un arma complementaria sin ningún poder creativo. El apunte clave de lo que puede perder PlayStation con todo esto lo deja una mención al videojuego Dreams, un título que permite que los usuarios creen sus propios videojuegos y mundos con posibilidades de creación enormes: “En 2020, Sony no puso mucho músculo de marketing detrás […] de Dreams. Como resultado, PlayStation quizá se perdió su propia versión de Roblox, un videojuego parecido. La compañía matriz Roblox Corp. salió a bolsa hace unos meses y ahora está valorada en 45.000 millones de dólares”.

🧛🏻‍♀️ Un vídeo para ser pisado por una vampiresa

Resident Evil: Village es la nueva entrega de la popular franquicia de videojuegos de terror de Capcom que se estrena en un par de semanas. Y Lady Dimitrescu es una vampiresa de casi 3 metros de altura que, aparte de ser la villana del videojuego, se ha convertido en un fenómeno… sexual entre la comunidad gamer.

No voy de coña, maricopers:

Bien, pues la última movida viene a raíz del vídeo que encabeza esta sección, una publicación patrocinada por la propia Capcom. En ella, el youtuber Kyle Hill analiza lo que puede significar que Lady Dimitrescu te pise en la cara con los tacones que luce en los tráilers en los que se ha hecho famosa.

Básicamente, te destrozaría el cráneo porque pesa 200 kilos.

Haciéndose eco del vídeo, la revista Kotaku publicó un artículo titulado ‘No quieres que la alta mujer vampiresa de Resident Evil Village te pise la cara’.

Y no, nunca le puedes decir a internet que no quieren algo. Porque lo van a querer. Y por eso Kotaku fue trending topic hace unos días. Jejeje:

😆 Quitándole la gracia

Low Poly es un concepto que significa bajo en polígonos en el contexto de los gráficos 3D por ordenador. Lo de arriba son unos macarrones con queso a los que los diseñadores gráficos del videojuego The Sims 4 no dedicaron demasiado esfuerzo.

Es decir, que no se pasaron mucho tiempo haciendo polígonos para que quedara más realista.

Desde el otoño de 2020, han ido apareciendo algunas cuentas de Twitter que recopilan imágenes de objetos, animales o personajes low poly que, por diferentes motivos y contextos, son intrigantemente fascinantes… ¡y divertidos!

Estas patatas fritas del Cyberpunk 2077, un videojuego de última generación cuyo polémico estreno ya comenté en una Wikly anterior, son una verdadera delicia:

Esta hamburguesa del Doom 3 pinta realmente deliciosa, la verdá:

Pero eh, apreciemos como se debe a este perro del Lightning Returns: Final Fantasy XIII:

Y para terminar, un buen meme del XIX:

vía Reddit

Hasta la semana que viene,

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Apr 7, 2021

🗳 La reforma electoral en Georgia: ¿supresión de voto a los negros o exageración demócrata? 

7 de abril | Nueva York

Hola, maricoper. ¿Jimmy Crow?

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vía Georgia National Guard (Flickr)

🗳 El voto en Georgia

Lo importante: Los ojos de todo Estados Unidos vuelven a estar puestos en el estado de Georgia estas semanas. ¿El motivo? La nueva reforma electoral aprobada por los republicanos en la legislatura estatal.

La controversia ha generado un cruce de acusaciones de alta tensión entre demócratas y republicanos.

Los demócratas acusan a los republicanos de suprimir el voto y discriminar contra las minorías que saldrían más perjudicadas por ello.

Y los republicanos acusan a los demócratas de desinformar sobre la reforma y que en ningún caso tiene las implicaciones racistas que ellos denuncian.

Como siempre en la política estadounidense, el debate ha degenerado hasta tal punto que no está del todo claro quién dice la verdad, así que en esta newsletter vamos a intentar esclarecer qué es lo que ha ocurrido en Georgia.

Qué incluye la reforma

En The New York Times han compuesto un resumen esquemático de los cambios más destacables y relevantes introducidos por la reforma electoral impulsada por los republicanos:

Dificultar el voto por correo.

El plazo de antelación para poder solicitar el voto a distancia pasa de 180 a 78 días antes de la fecha de la convocatoria electoral.

Nuevos y estrictos requisitos de identificación para los votos a distancia. Hasta ahora, únicamente se exigía la firma del solicitante.

Ahora, se exige aportar el número de algún documento estatal de identificación, como el carné de conducir. Introducir algún dato de forma errónea podría implicar que el voto se descartara.

Prohibición del envío por correo de solicitudes de voto a distancia a todos los votantes, algo que los funcionarios electorales hicieron durante las elecciones de 2020 y 2021.

Reducción del número de buzones para depositar el voto, estableciéndose limitaciones en función del número de votantes registrados o número de centros de voto anticipado en cada condado.

Podría tener un efecto pernicioso en los condados metropolitanos de Atlanta: Fulton, Cobb, DeKalb y Gwinnet. De 94 buzones en 2020, ese número se reduciría a 23 o menos con la nueva reforma.

Sí, son condados con amplias poblaciones afroamericanas.

Cambio en el voto anticipado.

Ampliación del voto anticipado en condados pequeños, pero no necesariamente en los más poblados.

El horario del voto temprano ahora se establece entre las 9:00 y las 17:00, pudiendo extenderse pero nunca antes de las 7:00 ni después de las 19:00, algo que sobre todo perjudica a quienes trabajen de día.

Adición de un segundo sábado de votación temprana de forma obligatoria, lo que beneficia a los condados pequeños que, hasta ahora, no podían permitirse abrir muchos días debido a la falta de personal.

Los condados más poblados, y por tanto más demócratas, ya permitían la votación temprana durante varios fines de semana.

Otros cambios.

Prohibición del ofrecimiento de comida o agua a los votantes que esperan en la fila. Puede ser considerado un delito menor.

Ir al centro de votación equivocado puede suponer más dificultades para votar.

Hasta ahora, se permitía que quien se presentase a votar en el centro equivocado emitiese un voto provisional que subsanase el error, pero esa opción se elimina con la nueva regulación.

Y lo más importante: mayor poder de las cámaras legislativas estatales sobre la gestión de elecciones en el estado.

La presidencia de la Junta Electoral pasa de la Secretaría de Estado estatal a un miembro “independiente” elegido por la legislatura estatal, actualmente controlada por los republicanos.

Para garantizar la independencia de esta figura, se exige que quien sea elegido al puesto no haya sido candidato a cargo público ni haya financiado ninguna campaña política en los dos años anteriores.

El Secretario de Estado estatal deja de ser miembro con derecho a voto en la Junta Electoral de Georgia.

Podría verse como una venganza contra Brad Raffensperger, el Secretario de Estado estatal que rechazó capitular a las exigencias de Trump de darle la vuelta al resultado electoral el pasado noviembre.

Apunte relevante: el Secretario de Estado de Georgia se elige en elecciones estatales. Los escaños de las cámaras legislativas estatales que han reclamado más poder en esta reforma electoral, por distritos.

En los distritos de las legislaturas, los republicanos tienen más poder gracias al gerrymandering. Dibujaron los mapas en 2011 y los volverán a dibujar este año.

Es decir, los republicanos están quitándole poder a un puesto ejecutivo que podrían perder contra los demócratas en las elecciones de medio mandato de 2022.

Reacciones políticas

Posiblemente una de las reacciones más contundentes a la legislación recientemente aprobada en Georgia fue la que tuvo la MLB (Grandes Ligas de Béisbol), cuyo comisionado, Rob Manfred, dijo que la organización apoya inquebrantablemente "el acceso justo al voto".

Esto se tradujo en el retiro de dos grandes eventos de la MLB (Major League Baseball Draft y All-Star Game) de la ciudad de Atlanta, que se llevarían a cabo este julio.

La organización dijo estar finalizando acuerdo con una nueva ciudad anfitriona para el juego del 13 de julio y que "los detalles sobre estos eventos se anunciarán en breve".

"He decidido que la mejor manera de demostrar nuestros valores como deporte es reubicando el ‘Juego de Estrellas’ y el draft de la MLB de este año", dijo Manfred en un comunicado.

La Players Alliance, formada por "150 jugadores de béisbol profesionales negros unidos para usar nuestra voz y plataforma para crear cambio e igualdad", se mostró a favor de la decisión tomada por la Major League Baseball.

Esta decisión provocó fuertes declaraciones del gobernador de Georgia, Brian Kemp, que criticó la decisión tomada por la MLB.

Kemp caracterizó la respuesta como un resultado directo de la "cultura de cancelación" y dijo que la decisión de la MLB de retirarse de Atlanta perjudicará a los georgianos que estaban dependiendo del All-Star Game para cobrar.

Aquí, un video de Emilio sobre la cultura de la cancelación y la percepción republicana y demócrata sobre el tema.

La MLB no fue la única organización en expresar su disconformidad con la Ley de Integridad Electoral. Georgia también enfrentó críticas de Coca-Cola y Delta Air Lines, cuyos ejecutivos han expresado su decepción con la legislación.

El director ejecutivo de Delta, Ed Bastian, argumentó esta semana que "todo el fundamento de este proyecto de ley se basaba en una mentira: que hubo fraude electoral generalizado en Georgia en las elecciones de 2020".

Y evidentemente no lo hubo.

A estas críticas se suman, según declaraciones recopiladas por CNBC, similares de empresas con sede en Georgia como UPS, Home Depot, Porsche Cars North America y Atlanta Falcons.

También, los ejecutivos de más de 170 empresas que se unieron al impulso corporativo para proteger el acceso al voto no solo en Georgia sino en estados de todo el país.

Firmaron una declaración conjunta.

El presidente estadounidense Joe Biden señaló que los republicanos estatales "se apresuraron a aprobar una ley no-estadounidense para negar a las personas el derecho al voto".

Biden calificó la nueva legislación de Georgia "ataque descarado a la Constitución y la buena conciencia" y remató diciendo que era como “Jim Crow en el siglo XXI”.

Las leyes de Jim Crow fueron un corpus de legislaciones estatales y locales promulgadas por las legislaturas estatales blancas que propugnaban la segregación racial en todas las instalaciones públicas y sistematizaron de facto un gran número de desventajas económicas, educativas y sociales.

El Secretario de Estado de Georgia, el republicano Brad Raffensperger, defendió públicamente la nueva legislación y las motivaciones detrás de su sanción: evitar condiciones de conteo de votos que favorezcan el fraude.

Raffensperger señaló que el sistema de identificación de votantes con el carné de conducir ya está implementado “en estados como Minnesota, Nueva Jersey y Virginia, que resultan ser estados demócratas progresistas”.

Minnesota tuvo el mayor índice de participación de las pasadas elecciones generales, el 79.96 por ciento de la población elegible.

Raffensperger no está muy a favor de la parte de la ley que le recorta facultades; el Jefe de la Junta Estatal de Elecciones, cargo que antes le correspondía al Secretario de Estado estatal, quedará ahora en manos de quien designe la legislatura estatal.

Y medios conservadores como National Review han publicado extensos artículos defendiendo provisiones de la reforma como la prohibición de dar comida y bebida en las colas para votar.

Según los republicanos, los demócratas y grupos cercanos a ellos llevan abusando de esa práctica desde hace años en lo que se conoce como ‘calentar la cola’ para persuadir a los votantes regalándoles cosas de valor, agua incluida.

Cuál es el problema

Perdido en todo este debate está la cuestión más importante de todas: no existen pruebas empíricas que demuestren que dificultar el acceso al voto afecte a la participación o reduzca las posibilidades de los demócratas, como apunta Nate Cohn en este análisis de The New York Times.

Pero los partidos están demasiado ensimismados en su conflicto ideológico y cultural como para ver más allá.

Los republicanos creen de verdad que suprimir el voto, especialmente en las ciudades con mayor presencia de minorías y jóvenes prodemócratas, les ayudará a ganar las elecciones.

Cómo olvidar la vez en la que Trump criticó propuestas legislativas demócratas para facilitar el acceso al voto al son de: “Tenían niveles de votación que si alguna vez estuvieras de acuerdo con ello no volvería a ganar un republicano en este país en la vida”.

La parte callada, en voz alta.

Los demócratas en cambio creen que un mayor acceso al voto aumentará la participación, especialmente entre minorías y jóvenes prodemócratas, y eso les ayudará a ganar elecciones.

Eso les sitúa en el bando de quienes, a diferencia de los republicanos, tienen un buen propósito. Pero eso no significa que los pasos que están dando para facilitar el acceso al voto sean los más efectivos para impedir las lacras antidemocráticas con las que cuenta el sistema electoral estadounidense.

Como el creciente poder de las legislaturas estatales en la forma en la que se administran las elecciones, algo que debería despertar unos pocos traumas de lo que pasó en los estados tras las elecciones del pasado noviembre.

Es el mensaje, idiota. Pero tildar reformas electorales como la de Georgia de Jim Crow del siglo XXI es un mensaje efectivo para motivar a sus votantes y generar más contribuciones de campaña.

Especialmente, sabiendo que una parte importante de la nueva base demócrata son votantes blancos de clase alta obsesionados con lo woke y todo aquello que tenga el más mínimo tinte de racismo sistémico.

Conclusión

Por desgracia, lo único que demuestra este enésimo debate sobre el acceso al voto es que demócratas y republicanos son incapaces de encontrar consenso incluso en cuestiones que merecerían bipartidismo porque son la base de la democracia.

Los republicanos jamás buscarán acuerdos de buena fe porque parecen haber descartado por completo lo que pasa en el mundo real.

(Incluso parecen ignorar el hecho de que hacer más difícil el voto quizá les afecte más a ellos teniendo en cuenta que sus votantes son cada vez más de clase trabajadora, y por tanto menos dados a saltar obstáculos para poder votar).

Y los demócratas saben que ese posicionamiento les abre la puerta a contar de forma perpetua con un mensaje efectivo con el que seguir entreteniendo a sus votantes a base de consignas sobre racismo y discriminación de votantes.

De la influencia de Wall Street y Silicon Valley entre su establishment ya si eso hablamos otro día.

En definitiva, una puta mierda.

¿Desea saber más? En el medio conservador The Dispatch tienen un análisis justo de las medidas de la reforma electoral. Y en FiveThirtyEight han hecho un repaso de lo que dicen las encuestas sobre reformas electorales como la de Georgia.

🤓 Qué están leyendo en…

Washington D.C.: ‘El gobernador de Florida se enfrenta a ‘60 minutes’ por la distribución de la vacuna de COVID’ en Axios. (en inglés; 5 minutos).

Ron DeSantis, gobernador republicano de Florida, lleva meses siendo presa fácil de demócratas y medios de centro-izquierda por sus medidas ejecutivas en tiempos de pandemia. Pero mientras muchos preveían el Apocalipsis floridiano, el estado ha logrado quedarse lejos de las cifras de fallecidos de estados como Nueva York y en cambio ha mantenido una tasa de desempleo más sana que la de estados como California. Y sí, Nueva York y California están gobernados por demócratas y han tomado medidas muy restrictivas contra el COVID-19. Con el apoyo de la infraestructura mediática de la derecha, DeSantis ha aprovechado la popularidad de los últimos meses para presumir de gestión, lo que ha hecho que más medios hayan fijado su atención en él, incluido el programa 60 Minutes de la cadena CBS. La pieza vinculaba unas donaciones de una cadena de supermercados a la campaña de DeSantis con la participación de la compañía en la distribución de vacunas de COVID-19 en Florida. Lejos de sumar una nueva polémica a la mochila de DeSantis, la noticia se ha dado la vuelta y es la redacción de 60 Minutes la que se está defendiendo ahora de los ataques, incluyendo el de un alcalde demócrata que ha criticado la forma en la que el programa ha omitido aspectos clave de la situación. En definitiva, un tanto más para DeSantis de cara a su probable carrera presidencial de 2024.

Silicon Valley: ‘El Tribunal Supremo se pone del lado de Google en una disputa multimilmillonaria con Oracle’ por Robert Barnes y Gerrit De Vynck en The Washington Post. (en inglés; 6 minutos).

Importantísima decisión del Supremo en materia de copyright tecnológico. El gigante del software Oracle había denunciado a Google por usar unas 11.500 líneas de código de Java para el desarrollo del sistema operativo Android, el más usado a nivel global para smartphones. Pero en una decisión de seis jueces contra dos, el Supremo se ha puesto del lado de Google. El progresista Stephen Breyer escribió en la opinión mayoritaria que los ingenieros de Google escribieron millones de líneas de código extra para componer Android y que por tanto era un uso justo y legítimo de las partes copiadas. La victoria de Google lo es también para pequeñas empresas que, por ejemplo, copian código de las Big Tech para lanzar productos innovadores pero que tienen que ser compatibles con otros productos de los grandes jugadores de Silicon Valley. Interoperabilidad, que llaman.

Por cierto, ¿está Breyer escribiendo opiniones mayoritarias para tener algo de protagonismo extra antes de jubilarse? Jejeje.

Hollywood: ‘El abogado detrás del trono en Fox, Universal y Sony han fallado’ por Ben Smith en The New York Times. (en inglés; 8 minutos).

Smith hace una actualización de los idilios de palacio en Fox Corporation, lo que queda tras la venta de gran parte de los activos de entretenimiento de la compañía a Disney. El columnista de medios del Times explica las probables razones por las que el heredero al trono Lachlan Murdoch se ha mudado con su familia a Australia (tl;dr, en Hollywood ya no le quieren porque no tiene estudios de cine y sigue siendo republicano), pero sobre todo cuenta cómo el abogado Viet Dinh se ha convertido en una figura clave en la compañía que controla Fox News ahora que Lachlan se ha dado a la fuga. Y oh, boy, menuda figura para estar en medio de todo el meollo político y mediático de Fox conforme el poder de Rupert Murdoch se diluye y el futuro del partido republicano y del movimiento conservador sigue a la expectativa de lo que quiera hacer Donald Trump. Un Trump, por cierto, que a Dinh parece no caerle demasiado bien. ¡Qué podría salir mal!

🎬 Una recomendación

Con la colaboración de Filmin

Network, de Sidney Lumet, es una película de 1976 que con los años ha ganado la categoría de presciente porque predijo casi al detalle en qué acabaría convertida la televisión estadounidense en el marco de la información: cómo el entretenimiento y el porno informativo pasarían a formar parte del día a día de las cadenas de noticias donde los más gritones lograrían las mejores audiencias.

Hoy en día, y sobre todo tras la era Trump, es fácil discernir cómo cadenas como MSNBC, CNN y sobre todo Fox News han explotado el cabreo de sus espectadores para un tipo de cobertura informativa que prima la indignación sobre el análisis y el debate. Pues Network, gracias al guionista Paddy Chayefsky, ya predijo todo eso. Y además lo hizo con una película sumamente bien interpretada y con una de las mejores consignas que ha dejado el cine: “Estoy más que harto y no quiero seguir soportándolo”.

Quién habría dicho entonces que una frase podría llegar a definir de forma tan acertada la manera en la que los medios aprovecharían la desinformación y las emociones de su audiencia para crear una división ideológica tan peligrosa.

Puedes ver Network en Filmin.

🥴 Un vídeo para el cringe tiktoker

Addison Rae, la segunda tiktoker más influyente del mundo, protagonizó uno de los momentos más cringe de la televisión estadounidense en lo que va de año. La influencer fue la invitada de Jimmy Fallon en uno de sus programas recientes y a su paso dejó el vídeo que encabeza este párrafo. En él, Rae le enseña a Fallon algunos de los bailes más populares de los últimos meses en TikTok.

(Charli D’Amelio ya hizo uno parecido el año pasado).

El problema del vídeo es que todo parece muy sobreactuado. El hecho de que las canciones que la acompañan no sean las originales de los bailes virales tampoco ayuda, pues hace que el silencio de los dos sea más… ruidoso.

Pero la razón por la que la sección del programa ha tenido tanta repercusión —y a las decenas de miles de no me gustas en YouTube me remito— tiene que ver con un debate recurrente en TikTok: el reconocimiento de los creadores.

También pasó con D’Amelio en el punto clave de su crecimiento.

¿Y eso? Las tendencias en TikTok se viralizan con tanta rapidez que muchas veces es difícil quién tuvo la idea original de un meme o de un baile.

El ejemplo paradigmático es el del baile viral de la canción ‘Lottery’ del rapero K-Camp coreografiada por una joven afroamericana de 14 años llamada Jalaiah Harmon.

El baile en realidad se hizo famoso con vídeos de gente como D’Amelio, que no mencionó a Harmon hasta que The New York Times se hizo eco de la falta de reconocimiento de Harmon en un artículo con mucha repercusión.

En esta ocasión, los dedos señalan a Rae por haber interpretado todas esas coreografías en el programa de Fallon sin que ella o el programa reconozcan la labor y creatividad de quienes han ideado esos mismos bailes.

Muchas veces, creadores de contenido de minorías con menos oportunidades en las altas esferas de la industria influencer.

Otros simplemente se han resignado al ver que la mediocridad de una chica blanca acaba en Fallon mientras jóvenes de color con más talento quedan relegados a un segundo plano.

Hay un poco de cultura zeta woke en todo esto: jóvenes obsesionados con buscar cualquier excusa para encontrar racismo o discriminación donde no tiene por qué haberla.

Y también: medios que aprovechan los nombres implicados para generar visitas de una demo atractiva para los anunciantes (chavales de entre 13 y 24 años), lo cual le da doble repercusión a una polémica ya debatida hasta la saciedad.

¡Pero así funciona internet estos días en el mundo influencer!

Especialmente, en los universos de YouTube y TikTok.

😆 Quitándole la gracia

#IArmTheFool es una tendencia creada por artistas de webcomic que se inspira en una iniciativa parecida de 2016 llamada ‘I Am The Fool’ [en español, Yo soy el tonto]. Consistía en que los dibujantes usaran esa premisa para publicar viñetas divertidas en el 1 de abril, o April Fool’s Day, la versión anglosajona del Día de los Inocentes.

Este año, I Arm The Fool reutiliza la premisa cambiando el Am [soy] por el Arm [brazo] para viñetas en las que los protagonistas tienen brazos excesivamente extensos. Y ya está. Ese es el meme. He visto algunos muy malos, pero los tres que rescato aquí creo que merecen bastante la pierna:

Y para terminar, un gran remake:

vía Reddit

Hasta la semana que viene,

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